Tanto para conductores noveles, por su falta de experiencia, como para aquellos más veteranos, a los que su confianza y hábitos les pueden jugar una mala pasada, conducir en una rotonda puede suponer un problema, y es que, según los datos registrados en la DGT, alrededor del 10% de los accidentes con víctimas se producen en una glorieta.

Este porcentaje, tan elevado, hace que las instituciones y los organismos encargados del tráfico dediquen gran parte de sus esfuerzos a mejorar la conducción en las rotondas, ya sea por su mejora, modificación o sustitución en algunos casos, o por la formación.

Por esa razón, en este post os enseñaremos todo lo necesario acerca de cómo circular en una una rotonda correctamente, y así evitar males mayores. Desde su señalización hasta la normativa básica de circulación porque, a pesar de que las rotondas (o glorietas) han sido diseñadas para agilizar el tráfico, todavía existen dudas sobre cómo debe afrontarse la circulación en su interior.

¡Vamos allá!

¿Qué es una rotonda o glorieta?


Una rotonda es un tipo de intersección vial cuyo principal objetivo es agilizar la circulación de los vehículos y favorecer los cambios de sentido. Puede estar formada por varios carriles en su interior y la gran mayoría de ellas tienen una isleta central. 

Técnicamente hablando, una rotonda (o glorieta, que no son lo mismo exactamente), sería todo tipo de intersección en la que confluyen tramos de vías que se entrelazan en un anillo con circulación rotatoria en torno a una isleta central.

Los expertos afirman que este recurso vial minimiza el riesgo de accidente debido a que los conductores se ven obligados a reducir la velocidad tanto para la incorporación como para la circulación en la rotonda.

¿Cómo circular en una rotonda de dos carriles?


Una de las primeras medidas cuando nos acercamos a una rotonda es "En el acceso a una glorieta hay que anticiparse, observar y respetar la señalización. Y sobre todo, entrar a una velocidad adecuada", según el Área de Formación de Conductores de la DGT.

Lo más habitual en las ciudades de España es contar con una rotonda de dos carriles. La salida que quieras tomar va a condicionar el carril por el que circules. Si nuestra intención es salir en la primera salida de la rotonda deberás circular por el carril exterior derecho. 

Sin embargo, si vas a tomar la segunda o tercera salida o incluso hacer un cambio de sentido, entraremos como norma general por el carril derecho para luego situarnos en el de la izquierda, y volver progresivamente al derecho para tomar la salida. 

Si no fuera posible efectuar el cambio de carril exterior lo más seguro sería dar otra vuelta hasta colocarnos de forma segura en el carril externo. Con esta maniobra estaremos facilitando la incorporación de otros vehículos a la rotonda y evitando posibles accidentes. 

Los vehículos que circulen por el interior de la rotonda y pretendan incorporarse al carril derecho, deberán facilitar el paso a los vehículos que ya circulen por ese carril. Como norma general estaría prohibido salir de la glorieta desde el carril interior sin antes cambiarse al carril externo progresivamente. Con esto evitaremos una de las principales infracciones clásicas de las rotondas.

El uso de los intermitentes en las rotondas es igual de importante que cualquier otro giro que se realiza en otro tipo de calle. La señalización de la salida o cambio de carril sirven para anticipar e informar al resto de conductores y usuarios de la vía que se va a realizar una maniobra dada y así evitar posibles colisiones. 

¿Quién tiene preferencia en una rotonda?


Posiblemente, una de las preguntas que más conflicto genera dentro de la seguridad vial. Muchos de los conductores están convencidos de que saben la normativa pero la realidad es que muchos están equivocados. 

como circular en una rotonda - Soluty

Como norma básica, cuando nos acercamos a una glorieta tenemos que acordarnos de que la prioridad es de los vehículos que circulan en su interior. Y nunca deberemos entrar en una rotonda mientras no estemos seguros de que a nuestra izquierda no circula ningún vehículo. Cabe destacar la posibilidad de que en la rotonda existan semáforos o pasos de peatones, en cuyo caso siempre tienen la preferencia

Una vez dentro de la rotonda y con suficiente anticipación, el conductor deberá situarse en el carril derecho para realizar la salida. No se podrá abandonar la glorieta directamente desde el carril izquierdo sin señalizar previamente, ya que supondría un grave peligro para los otros conductores. Tendrá que incorporarse en el carril derecho con suficiente antelación para poder tomar la salida.

En el caso de que circulen vehículos pesados o autobuses tendremos que prestar atención ya que necesitan un mayor espacio para maniobrar. En estos casos facilitaremos, en la medida de lo posible, la maniobra. 

Otro de los casos excepcionales que los conductores deberán prestar atención es la circulación de ciclistas en la rotonda. En estos casos,  el ‘pelotón’ se considerará como un vehículo más de la vía pública. Una vez que el pelotón entre en la rotonda debemos esperar y ceder el paso hasta que el último ciclista haya pasado y no consideralos múltiples vehículos.  

Accidente en una glorieta. ¿De quién es la culpa?


Lo más habitual es que se produzcan accidentes en el interior de la rotonda. Lo más recomendable si no se llega a un acuerdo es contactar a la policía para que levante un atestado y determine la culpabilidad. 

Para que no te pille desprevenido, cuando el conductor que circula por el carril izquierdo cambia de carril de manera inesperada, sin observar y respetar a quienes circulan por el exterior, en la mayoría de ocasiones la culpa será del vehículo que pretendía cambiarse para el carril derecho. 

Tabla sanciones DGT 2022


Señalización de una glorieta


Alrededor de 200 metros previos a la marca vial de “ceda al paso” encontrarás una señalización que indica la proximidad de una glorieta. Se utiliza una señal de tipo triangular P-4. Tendrás tiempo suficiente para prepararte para la llegada de la glorieta y poder reducir la velocidad. Otra de las señales para señalizar la dirección y el sentido de la glorieta es la R-402.

Por lo general, si la velocidad previa era superior a 40km/h, la reducción de velocidad se hará progresivamente tal y como indica en la Norma 8.1-IC (apartado 7.1 “Velocidad Máxima”). La señal empleada para limitar la velocidad de circulación es la R-301. 

señalizacion rotonda - Soluty

Por último, una vez que quede claro cómo circular en una rotonda, la preferencias en su interior y su señalización estarás en condiciones de afrontar una glorieta con una mayor seguridad y siempre respetando la normativa de la DGT. Ante cualquier incidencia o duda al respecto recomendamos consultar la información oficial que proporciona la DGT. Esperamos haber resuelto las dudas acerca de la conducción en una glorieta.