Cada año que pasa, nuestros coches se vuelven más completos tecnológicamente hablando. Desde los primeros modelos de combustión de principios del siglo pasado hasta los vehículos actuales, la industria ha evolucionado una absoluta barbaridad.

Si bien las portadas las suelen copar las innovaciones en materia de motorización, y más todavía actualmente con el horizonte 2035 tan cerca, los ADAS (Advanced Driver Assistante Systems) no se quedan atrás en cuanto a importancia en la conducción. Pero su objetivo es otro: la seguridad.

Dentro de los ADAS nos encontramos con la caja negra de los coches, o EDR (Event Data Recorder) que es obligatoria en los nuevos vehículos que se fabriquen y homologuen en Europa desde el pasado 1 de julio de 2022, junto a otra serie de sistemas.

Sí, efectivamente, una caja negra como la de los aviones. Ponte cómod@ porque te lo vamos a contar todo.

¿Qué es la caja negra del coche?


La caja negra, sea para coche o para otro vehículo, como un avión, es un dispositivo encargado de recopilar y almacenar los datos del vehículo en cuestión. Su uso habitual es el de obtener información de un accidente para que en el peritaje se pueda examinar.

Si el vehículo está en funcionamiento (ojo, si está apagado la caja negra no funciona y no registra datos) y ocurre un accidente, la caja negra registrará una serie de datos, en concreto, los acontecidos 30 segundos anteriores al golpe y los cinco posteriores.

Los datos que almacenará la caja negra son los siguientes:


Los datos registrados por la caja negra podrán leerse con la típica máquina de diagnosis, que opera a través del puerto OBD (On Board Diagnosis) que equipan todos los coches y que es una tecnología que se empezó a desarrollar a finales de los años ochenta siglo XX y que, desde 2018, es prueba obligatoria en la ITV.

Como íbamos diciendo, el perito podrá acceder a la información de la caja negra desde la máquina de diagnosis, y descargar toda la información a un ordenador.

Los ADAS. Mucho más conocidos de lo que crees (o no)


Volvamos un poco atrás para entender un poco mejor qué son los ADAS. Ya hemos hablado en este blog largo y tendido sobre los diferentes sistemas de seguridad que equipan los vehículos y cómo se fueron desarrollando. La caja negra se enmarca dentro de este tipo de sistemas, pero no ha venido sola.

Lo cierto es que, al mismo tiempo que entró en vigor el reglamento 2019/2144 del 27 de noviembre del Parlamento Europeo, también conocido como Reglamento General de la Seguridad (RGS), que incluye la obligatoriedad de la caja negra en los coches de nueva homologación, también se han añadido otra serie de ADAS. Son los siguientes:

Asistente inteligente de velocidad
Asistente de frenada autónoma de emergencia
Cámara trasera con detección de tráfico cruzado
Luces de frenado de emergencia
Detector de marcha atrás
Interfaz para la conexión de un alcoholímetro
Sistema de monitorización de somnolencia y de pérdida de atención
Sistema de mantenimiento de carril

Estos sistemas de ayuda a la conducción, no exentos de cierta polémica por su intromisión en la conducción en muchas ocasiones, actúan como método de prevención de accidentes, llegando en ocasiones, como el caso de la frenada autónoma, a tomar el control del vehículo para actuar ante una amenaza de colisión.

¿Cómo saber si mi coche tiene caja negra?


Sí o sí, si has adquirido un coche homologado a partir de julio de 2022, tu vehículo dispondrá de caja negra. Por lo general, van atornilladas al chasis bajo el asiento del conductor. Su tamaño no es superior al de un teléfono móvil.

Por cierto, el primer país en implementar las cajas negras en los coches fue EEUU, donde casi el 100% de su parque de automóviles cuenta con un EDR.

La regulación detrás de las cajas negras en los coches


Las cajas negras de los coches, como hemos dicho, forman parte de las medidas preventivas y los ADAS, que tienen su germen, además de en el desarrollo de la tecnología, en el plan Vision Cero.

El plan Visión Cero es una iniciativa global de seguridad vial que busca reducir a cero el número de muertes y lesiones graves en el tráfico, partiendo de la base de que los accidentes más graves son evitables y se deben tratar como una responsabilidad compartida no sólo entre los conductores, sino también entre las instituciones responsables de la infraestructura, autoridades de transporte y la sociedad en su conjunto.

La implementación de este plan partió de Suecia a mediados de los 90 del siglo XX, trazando sus nuevas vías teniendo en cuenta, en primer término, la seguridad. Por ejemplo, para que un vehículo pueda circular a más de 30 km/h por un entorno urbano, para garantizar la seguridad de los peatones, los pasos de cebra deberán estar alejados del tráfico.


Tipo de infraestructura y tráfico
Velocidad de viaje posible (km/h)
Ubicaciones con posibles conflictos entre peatones y automóviles
30 km/h
Intersecciones con posibles impactos laterales entre coches
50 km/h
Carreteras con posibles impactos frontales entre automóviles, incluidas las carreteras rurales
70 km/h
Carreteras sin posibilidad de impacto lateral o impacto frontal (solo impacto con la infraestructura)
100 km/h

Para que nos hagamos una idea del éxito de la implementación del plan Visión Cero, en los últimos 25 años, los accidentes en las carreteas suecas han descendido desde los 541 de 1997 hasta los 192 de 2021.

Objetivo cero accidentes


Por su parte, en el Parlamento Europeo se ha realizado un estudio que ha establecido que se podrían llegar a evitar hasta 25.000 muertes y 140.000 heridos en los próximos 18 años con implementaciones como las cajas negras de los coches, los diferentes sistemas ADAS y la implementación de medidas tipo Visión Cero.

¿Están tus datos en juego? Parece que no, pero puede que sí


Sin embargo, la inclusión de las cajas negras en los coches tienen algunas aristas en la UE, como es la protección de datos de los usuarios y su privacidad, que han tenido y tienen grandes debates en otros ámbitos.

Inicialmente, sobre el EDR tenemos que:


Con este último punto ha llegado la polémica, en concreto en la ciudad de Colonia, en un caso en el que la justicia se permitió a la aseguradora acceder a los datos de la caja negra basándose en que los asegurados tienen la obligación de aportar toda la información posible para aclarar las causas de un siniestro. Lo que ocurre es que, en este caso, se cruzan las diferentes leyes y reglamentos. En España, por ejemplo, la Ley de Contrato de Seguro establece, en su artículo 16, que:
“El tomador del seguro o el asegurado deberá, además, dar al asegurador toda clase de informaciones sobre las circunstancias y consecuencias del siniestro. En caso de violación de este deber, la pérdida del derecho a la indemnización sólo se producirá en el supuesto de que hubiese concurrido dolo o culpa grave”.

Aquí termina este post, esperamos haber podido resolver todas tus dudas sobre las cajas negras de los coches. Si te interesa conducir de primera mano un vehículo con caja negra incorporada, recuerda que en Soluty Renting todos nuestros vehículos de renting son nuevos. Sólo tienes que pasarte por nuestro catálogo y decidir qué coche se adapta más a lo que estás buscando.