Las personas que disponen de un vehículo en propiedad tienen que hacer frente a una serie de gastos fijos y variables. Conocer esos gastos les ayudará a calcular los costes de un vehículo en propiedad, ver cómo se pueden ahorrar y decidir si les conviene adquirir un coche nuevo o si es más beneficioso el movilizarse con un vehículo de renting o leasing.

Los gastos fijos y variables de un coche

Tener un coche en propiedad genera unos gastos fijos, algunos de ellos se pagan solo una vez y otros se pagan de forma periódica. Además, también tiene unos gastos variables que derivan del uso del propio coche y de su mantenimiento.

Entre los gastos fijos del coche está el seguro del vehículo, indispensable para poder circular, los impuestos de matriculación, que se hace solamente una vez, y de circulación, que se paga de manera anual.

El combustible del coche también es un gasto fijo que, a diferencia de los demás, puede fluctuar en el precio por litro. El gasto de combustible también dependerá de los kilómetros que realices. 

Y por último, tenemos el gasto que suponen las revisiones de la ITV (Inspección Técnica de Vehículos), que se deben efectuar de manera periódica y tienen un coste establecido. 

En cuanto a los gastos variables del vehículo, tenemos los gastos de mantenimiento, en los que entra el cambio de correas, neumáticos o bombillas. Estos gastos no son periódicos, pero sí que deberán hacerse al menos una vez en la vida del vehículo.

También están los gastos derivados del aparcamiento del vehículo, ya sea en parking privado, en las zonas azules de las ciudades. A esto se le añaden los gastos de peajes, que dependerán de las vías que utilices a la hora de circular con tu vehículo. 

Y por último, no nos podemos olvidar de los gastos derivados de las multas de tráfico por haber cometido alguna infracción. 

A la hora de adquirir un vehículo es necesario tener en cuenta todos estos gastos, para tener una clara noción del coste del mismo. 

Ahorrar en gastos del coche

Una vez establecidos los costes derivados de tener un vehículo en propiedad, podremos establecer la mejor manera de ahorrar en costes.

Una manera de ahorrar en combustible es mediante una conducción eficiente. Conducir con las marchas adecuadas, a una velocidad constante, evitando los frenazos o acelerones, y evitar las marchas largas cuando sea posible, te ayudarán a reducir el gasto de combustible. 

Asimismo, otros trucos que también ayudan son; utilizar el aire acondicionado solo cuando sea necesario, conducir con las ventanas cerradas y revisar el buen estado de los neumáticos, asegurándote de que las ruedas están bien hinchadas. Estas buenas prácticas te permitirán reducir el consumo del combustible y, además, te ayudarán a extender la vida útil de tu vehículo.

Otra forma de reducir el gasto del combustible es buscar la gasolinera de tu zona que tenga los mejores precios. Planificando dónde y cuándo repostar, lograrás reducir los costes mensuales. 

Por otro lado, algo que te ayudará a reducir los costes derivados del vehículo es realizar revisiones periódicas (al menos una vez al año) para comprobar si existe alguna avería o la rotura de alguna pieza. Así podrás poner remedio a cualquier pequeño problema que tenga el coche, evitando que se convierta en algo más grave que requiera de una inversión mucho mayor.

Las alternativas de movilidad también pueden ayudar a tu bolsillo. Si te interesa tener un coche en propiedad, pero quieres ahorrar en costes, quizás te compense compartir el coche con otras personas durante los viajes y así repartir los gastos. Por otra parte, existen alternativas que pueden resultarte mucho más interesantes, como movilizarte en un vehículo de renting o leasing.


En el caso de los vehículos de renting, no solo ahorras todos los gastos derivados del vehículo que tienen que ver con impuestos, revisiones, mantenimiento y averías, sino que además tendrás la tranquilidad de saber que la compañía de renting se encargará de cualquier problema, gracias al seguro de la flota de vehículos que se hace cargo de cualquier inconveniente. Además, el contrato de renting te permite utilizar el coche en el periodo que necesites, sin tener que pagar más de la cuenta, y te permite cambiar de vehículo cuando lo necesites, ofreciéndote la máxima flexibilidad.

Esperamos que estos consejos te hayan ayudado a descubrir la manera de ahorrar los gastos del vehículo.