Cada vez más empresas buscan alternativas a la compra de algunos de sus bienes activos como pueden ser sus equipos o sus instalaciones. En ese sentido, las empresas también buscan nuevas formas de tener a su disposición un vehículo sin tener la necesidad de comprarlo. Las opciones más demandadas son el renting y el leasing, dos tipos de arrendamiento que cuentan con ciertos beneficios que los hacen servicios muy demandados. En el artículo de hoy, te contamos en qué consisten y cuáles son los beneficios de cada uno.

Qué es el Renting y cuáles son sus beneficios

El renting o contrato de arrendamiento operativo es un acuerdo de alquiler de un vehículo por un largo periodo de tiempo, a cambio del pago de una cuota mensual. El contrato de renting es muy flexible, ya que se puede adaptar a las necesidades del cliente. En este tipo de alquiler no hay opción de comprar el vehículo al finalizar el contrato.

Una de las ventajas del renting de automóviles es que incluyen otros servicios asociados con el uso del vehículo, como el pago de los seguros, la ITV, el mantenimiento y la reparación. Esto lo convierte en una de las opciones más deseadas por aquellas empresas que necesitan un vehículo, pero que no tienen la necesidad de tenerlo en propiedad. 

Otra de las ventajas del renting es la flexibilidad de los contratos de arrendamiento del vehículo. Si tras finalizar el plazo de alquiler deseas ampliar el servicio, no vas a tener ningún problema al respecto. Y, si, por el contrario, quieres finalizar con el servicio antes de lo acordado, podrás hacerlo con facilidad. 

Asimismo, el renting te da la posibilidad de elegir entre una amplia gama de automóviles de distintas características, modelos, potencias y combustibles. En Soluty Renting podrás encontrar vehículos diésel como gasolina o bien híbridos e híbridos enchufables.

Y, por último, te ofrece la flexibilidad de utilizar un vehículo cuando lo necesites, sin necesidad de ocuparte de ningún tipo de gasto extra, y tu relación con el vehículo acaba cuando acaba tu contrato, sin tener que asumir más gastos.

Qué es el Leasing y cuáles son sus beneficios


El leasing o arrendamiento financiero es un acuerdo de alquiler de un vehículo donde el arrendatario tiene la posibilidad de comprarlo al finalizar el contrato. En el acuerdo de dicho alquiler especifica que el vehículo será comprado. A efectos jurídicos, esta adquisición es calificada de alquiler y, desde el punto de vista financiero, es tratada como una compraventa, debido a que se entiende que el objetivo final es la compra de dicho vehículo. En cuanto a la contabilidad, esta transacción es similar a la de comprar un vehículo a plazos, se trata de una forma de financiación a largo plazo que ofrece a las empresas tener mayor libertad de acción y flexibilidad. 

Uno de los principales beneficios del leasing es que se trata de una buena solución a limitaciones presupuestarias. En muchas ocasiones, las empresas disponen de un presupuesto ajustado que no les permite asumir todos los costes. En esos casos, el leasing es la opción ideal para adquirir un vehículo sin que se superen las limitaciones presupuestarias. Solo se tendrán que hacer pequeños ingresos mensuales, en vez de hacer el pago íntegro de los costes del vehículo.

Otra de sus ventajas es que el precio no varía con el tiempo. El precio final del vehículo de leasing será el establecido en el momento en el que se inicie el arrendamiento, independientemente de la durabilidad del contrato y la subida de los precios. A esto se le añade la ventaja de que las condiciones de financiación del contrato de leasing son muy flexibles. 

Por otro lado, el leasing permite unas ventajas fiscales para las empresas, como la posibilidad de dilatar el pago del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) o la amortización acelerada del activo.

Renting vs Leasing, ¿cuál conviene más a mi empresa?


El renting y el leasing son dos tipos de arrendamientos muy similares, pero hay ciertas diferencias que te pueden ayudar a determinar cuál es el servicio que más te conviene según las necesidades de tu empresa.

Si deseas que el vehículo arrendado sea de tu propiedad en un futuro, entonces el leasing es tu mejor opción. Pero tienes que tener en cuenta que tendrás que hacer frente a los gastos que ocasiona el vehículo como los impuestos, el seguro y el mantenimiento, entre otros.

Por otro lado, el renting te permite disfrutar del vehículo hasta el último día del contrato, pero no tiene posibilidad de compra. Hasta el fin del contrato, podrás hacer uso de tu vehículo sin que te ocasione un gasto extra, ya que incluye todos los gastos ordinarios y extraordinarios, exceptuando la gasolina. En Soluty Renting, nos hacemos cargo de los gastos derivados de los impuestos, mantenimiento, ITV y reparaciones. Con nosotros, solo tendrás que preocuparte de conducir, nosotros nos encargamos de todo lo demás.

Ambas opciones son muy interesantes para las empresas que quieran un vehículo porque te ofrecen la posibilidad de adquirir un producto de larga duración sin realizar un desembolso inicial muy elevado. Asimismo, a efectos fiscales, también tienen sus ventajas. Si el vehículo está destinado en su totalidad a la actividad económica de la empresa, las cuotas derivadas del leasing y del renting serán deducibles. 

Para decidir cuál es la opción más ventajosa para la empresa, tienes que pensar en qué opción cubre tus necesidades. En el caso de que estés interesado en el servicio de renting, no dudes en contactar con Soluty Renting, estaremos encantados de facilitarte toda la información que necesites sobre nuestra amplia gama de vehículos y las condiciones de nuestro servicio.